Brasfruit necesitaba exportar frutas de forma más eficiente hacia el mercado industrial europeo. Los bins de madera que usaba eran pesados y ocupaban más espacio, lo que limitaba la cantidad transportada por embarque. La alternativa debía mantener la resistencia estructural de la madera, soportar el apilamiento exigente de la cadena logística extensa y, además, reducir costos y contribuir con las metas de sostenibilidad de Brasfruit.




















