Planeta

 

Un planeta más verde y azul

Durante muchos años, nuestras operaciones se han diseñado en torno a un modelo de negocio circular. Esto significa buscar soluciones de circuito cerrado, maximizar la eficiencia de los recursos y minimizar los residuos, incluidas las emisiones de CO2. También significa suministrar envases que protejan los productos de nuestros clientes y eviten los residuos de envases y la basura. En 2021, aumentamos nuestra contribución con el objetivo de conseguir al menos cero emisiones netas de CO2 para 2050.


Operamos con un modelo de negocio circular que utiliza principalmente materia prima de fibra reciclada. La materia prima de fibra virgen que utilizamos es renovable y de origen sostenible Reutilizamos o reciclamos los flujos laterales y utilizamos energías renovables y nos esforzamos para lograr una eficiencia energética siempre que podemos. Este enfoque circular aumenta la productividad de los recursos, aumentando nuestra competitividad

Nuestro modelo de negocio circular comienza con materias primas sostenibles. Nuestro enfoque integrado de la responsabilidad del productor y el reciclaje de papel significa que el 76% de nuestra materia prima es fibra reciclada. Utilizamos subproductos orgánicos como biocombustible, hacemos circular nuestras aguas de proceso tantas veces como podemos y colaboramos con organizaciones locales para encontrar usos alternativos a los desechos que recibimos con nuestras entregas de papel recuperado, que no podemos utilizar en nuestros procesos.

Reducción de las emisiones relativas de CO2 (desde 2005)
-41.3%
Reducción de los residuos relativos enviados al vertedero (desde 2013)
-29.2%
Soluciones de envasado vendidas con certificación de Cadena de Custodia
93.45%

 

En nuestra fase de desarrollo de productos, trabajamos para conseguir sinergias en toda la cadena de valor. Por ejemplo, al diseñar soluciones de envasado monomaterial, creamos eficiencias en las líneas de envasado de nuestros clientes y mejoramos la capacidad de reciclaje de los envases tras su uso.

Los propios bosques son un sistema de circuito cerrado, fundamental para los sistemas locales de clima y agua. Cuando se gestionan de forma sostenible, también proporcionan una fuente renovable de materias primas para la industria, funcionan como un depósito de carbono y generan empleo.

 

Nuestras cuatro áreas de interés para el planeta