El Reto
Kamstrup, líder global en soluciones de medición inteligente para agua, calor y electricidad, necesitaba una forma eficiente de organizar y transportar numerosos componentes pequeños pero de alto valor. El empaque debía respaldar el trabajo diario de los técnicos en campo, ofreciendo durabilidad, flexibilidad y fácil acceso. La sostenibilidad también fue un requisito clave, con un fuerte enfoque en la reciclabilidad.