Sostenibilidad: el punto clave del consumidor en 2026
Escrito por: German Pulido
Las compañías han evolucionado para adaptarse a las particularidades de cada mercado latinoamericano, ofreciendo respuestas más personalizadas. El consumidor de la región ya no es solo un receptor de mensajes publicitarios, sino un actor que redefine las reglas del mercado.
No se conforma con elegir productos, exige que cada decisión de compra refleje valores y propósito. Transparencia, trazabilidad y compromiso real son condiciones indispensables para las marcas que buscan su preferencia, especialmente en temas como huella ambiental, economía circular e inclusión social.
Esta transformación es resultado de una combinación de presiones sociales, económicas, climáticas y de legislación que han colocado el consumo sostenible en el centro de la estrategia corporativa y de cada elección de compra.
Según Kantar, el 22% de los consumidores en la región se identifican como “Eco-Activos”, es decir, que evalúan la calidad del producto, pero sin dejar de lado la coherencia de las prácticas corporativas. Las marcas que faciliten prácticas sostenibles y brinden información clara ganarán confianza y serán vistas como agentes de cambio.
Hábitos del consumidor sostenible en 2026
La sostenibilidad dejó de ser un atributo deseable para convertirse en un criterio decisivo en la elección de productos y servicios, especialmente para Latinoamérica, donde el 47% de los compradores prefiere los empaques de papel.
El crecimiento de este comportamiento se mantendrá durante 2026. Los consumidores consideran los costos y la calidad, al mismo tiempo que analizan el origen de los productos, la responsabilidad social de las marcas y la credibilidad de sus compromisos ambientales.
Esta sensibilidad se traduce en hábitos concretos que ya están transformando el mercado. Quienes llevan la delantera en este cambio son Argentina y Chile, con 32% y 31% de su población considerada Eco-Activa.
En Colombia, el 75% de los consumidores cree que sus decisiones de compra impactan directamente al medio ambiente. En Brasil, el 73% reconoce el impacto ambiental de sus elecciones, según EY. Estas cifras revelan un consumidor informado y exigente que espera coherencia y acción, no discursos, y que premia a las marcas que cumplen lo que prometen.
Sostenibilidad generando innovación: el caso de Grupo PINSA
En Grupo PINSA, la sostenibilidad se convirtió en el motor de innovación. Para responder a consumidores que buscan opciones responsables, la compañía sustituyó el plástico por empaques de cartón reciclable en sus paquetes de 10, apoyándose en la tecnología automatizada Cluster-Pak®.
Esta solución, además de optimizar la producción, propicia la reducción de residuos y conecta con quienes valoran el cuidado del planeta.
Fabricado con fibra de papel, un recurso renovable, el nuevo empaque elimina el uso de pegamento y emplea tintas a base de agua, garantizando reciclabilidad total y destacando en el punto de venta.
El impacto es tangible: hasta un 83% menos de emisiones de CO₂ frente al plástico anterior, según el análisis de ciclo de vida. Más que un cambio de material, la innovación trajo más transparencia y responsabilidad socioambiental.
















