Aunque contaba con un empaque funcional, el reto era convertirlo en una experiencia que comunicara mejor su identidad y transmitiera la nostalgia, los recuerdos y el sentido de pertenencia asociados a los sabores de El Salvador.
Para ello, Smurfit Westrock trabajó junto a Santa Eduvigis en un concepto de empaque que, además de presentar los productos, contara una historia y acercara las tradiciones salvadoreñas a quienes están lejos de casa.




















